Estas sentada, escribiendo pero no lo estás. Tus ojos muestran un porque para cada pregunta que te planteas en esos instantes. Se que quieres gritar, cantar y salir corriendo más de una vez en el día. No me miras, a veces escuchas lo que digo y siempre creo que no quieres estar conmigo. Que es lo que tengo que hacer en realidad, si lo que hice lo hice mal y lo que no, salio aun peor. A lo mejor leerás esto, te pondrás a pensar y puede ser que hasta ambas odiemos la realidad. Cantarás y tocarás tu guitarra, te iras y será de nuevo otro día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario