lunes, 28 de marzo de 2011

Oportunidad

¡Silencio!, estoy tratando de escuchar el sonido más ruidoso que emite el vacío eterno.
No me hables, estoy concentrada en como llegar al planeta más lejano por unos minutos. No te quedes tanto tiempo en silencio, porque voy a empezar a escuchar de nuevo aquel susurro molestoso que empieza a sonar en mi cabeza hasta llegar a mi pecho.
¿Y porque no me hablas?... Perdón se me olvida que hablo conmigo misma. Lógico, es con lo único que tengo para convensar y lo único que encuentro aquí; habitación vació con un blanco iluminoso.
¡Espera! tengo algo que decir, es un remordimiento que siempre despierta en las mañanas con el olor a café que preparas y no se duerme hasta que los grillos comienzan a tocar una serenata a la luna; por supuesto en mi imaginación que ha crecido desde entonces, no vayas a creer que tengo todo eso o sino este remordimiento no querría gritar:
¡Revive!

No hay comentarios:

Publicar un comentario